Muchos negocios de servicios pierden clientes por respuestas tardías, desorden en la agenda o falta de seguimiento.
Los mensajes llegan por WhatsApp, Instagram o formularios, pero sin un sistema claro se pierden consultas, se superponen turnos y el cliente se va.
Sin automatización, el profesional dedica más tiempo a coordinar horarios y responder mensajes que a brindar el servicio.